Xornadas Formativas PLATEA 2016

Centro Cultural Conde Duque, Madrid 

Texto da nosa ponencia o día 16 de novembro de 2016 no Centro Cultural Conde Duque de Madrid, no marco dunha mesa titulada "Cómo atraer e fidelizar novos públicos" dentro das xornadas de formación de PLATEA (Programa Estatal de Artes Escénicas)

 

Por Caterina Varela e Andrea Quintana

(Texto en castelán)

Gracias por el espacio para hablar de esta experiencia concreta

 

Antes de nada agradecer el espacio que se nos ha ofrecido dentro de este encuentro para poder trasladar nuestra experiencia como coordinadoras del Proyecto de Programación Expandida que acompaña el ciclo de danza del Teatro Rosalía de Castro de A Coruña.

 

Siempre es una oportunidad más que bienvenida el poder contrastar experiencias de diferentes territorios que nos permitan generar un mejor ecosistema para las artes escénicas en nuestro país, así que con muchas ganas vamos a intentar contaros las claves de nuestro proyecto con la voluntad de imaginar juntas el campo de posibles.

 

Cómo nace este proyecto de Programación Expandida

 

Conviene empezar señalando que este proyecto de Programación Expandida (PE), nace como consecuencia directa de un proceso de pensamiento colectivo que se vive en Galicia en los últimos años. Queremos hacer hincapié en este motor de arranque porque el que este proyecto comience de esta forma nos parece una de las claves del proyecto y nos parece muy importante recordarla.

 

En el año 2014 se producen una serie de encuentros en Galicia con diferentes personas relacionadas con las artes vivas de nuestro territorio llamados Misa de Domingas, un guiño a la cita semanal en domingo a las 12 del mediodía.

 

En esos encuentros se hace un ejercicio de análisis colectivo de las urgencias y recursos que podríamos abordar de forma prioritaria en Galicia y una de las urgencias que se detecta es la de “generar un mejor contexto para la danza en Galicia”. Inmediatamente después Natalia Balseiro abre la puerta para una curadoría colectiva para los contenidos del Mov-s, un encuentro promovido desde el Mercat de les Flors y pilotado por Natalia, que en el año 2014 realizaba su primera parada en Illa de San Simón.

 

Una de las líneas que se decide empezar a construir en ese marco es la línea de Programación Expandida (PE) para la que se redacta un documento colectivo que sitúa la base teórica y conceptual de lo que entendemos por PE y que es el corazón de nuestra traducción al proyecto concreto que hoy coordinamos.

 

Como apuntaba Paulo antes, el que el Teatro Rosalía de Castro necesitase un proyecto de creación de públicos que acompañase su esfuerzo para con la danza, al mismo tiempo que se producía este proceso, hizo posible el nacimiento de un proyecto piloto donde poner en práctica este concepto de PE. Un proyecto que funciona con el apoyo del ayuntamiento de A Coruña y de AGADIC y que en este 2016 está cerrando su tercer año de vida.

Primeras claves

 

Antes de entrar de lleno en las líneas de acción del proyecto nos gustaría rescatar dos claves a subrayar que nos parecen fundamentales. Por un lado, el que las dos coordinadoras de este proyecto seamos bailarinas y creadoras en activo nos hace reflexionar alrededor de la idea de lo que podemos llamar hoy “artistas generadores de contexto” o “artistas-etcétera” como apuntaba Ricardo Basbaum. Artistas desdoblados entre la práctica artística propia y la preocupación de afectar mejor a su contexto.

 

Nuestra sensación es que cada vez podemos encontrar en mayor medida ejemplos de este perfil en todo el Estado, una multiplicación de artistas que están respondiendo a la aridez de sus contextos con proyectos para lo común (muchas veces por falta de iniciativas desde la institución). Esta situación, de enorme riqueza de capital humano al servicio de lo común, es extraordinaria e ilusionante.

 

Por otro lado, si relacionamos esta pulsión con la necesidad de generar políticas culturales más acordes al presente en el que vivimos nos parece una comunión más que interesante la de hacer con-vivir, co-diseñar, co-construir, a la comunidad artística dentro de las políticas culturales mucho más allá de su quehacer puramente artístico. Entender a la comunidad artística como cómplice de los equipamientos culturales en la construcción de posibles, en el propio diseño de líneas de acción por medio de la generación de proyectos pensados en conjunto entre los responsables de teatros, festivales, centros de creación, organismos culturales y los artistas.

 

Lo haremos mejor si lo hacemos juntas.

 

Las capas de afectación de este proyecto PE

 

Hoy vamos a contaros de la forma más resumida posible las características de nuestro proyecto empezando por las capas de afectación que entendemos que un proyecto como este debe abordar, o así lo entendemos nosotras al menos.

 

La primera capa sería la de los artistas invitados al programa. Cada uno de ellos nos ofrece el libro de coordenadas desde donde podemos imaginar ese programa expandido, entendiendo que la potencia de la obra del artista es mucho más amplia que la pieza en concreto que presenta y que nos ofrece muchas posibilidades de relación con la ciudad más allá del abre y cierra telón. Esto implica un diálogo activo, preocupado y de doble dirección con el artista lo que nos conduce además a otra de nuestras preocupaciones: la figura del teatro como anfitrión. Desde nuestro punto de vista un proyecto como este debe superar esa frialdad de la relación del artista y el teatro que sucede más menudo de lo que nos gustaría, muchas veces por pura falta de recursos humanos que permitan una relación más cercana.

 

La segunda capa sería la de la comunidad artística local. Por una cuestión de ética y responsabilidad con el territorio en el que operamos no sería posible desarrollar este proyecto sin tener en cuenta las potencias del ecosistema artístico de nuestro territorio.

 

El artista local es cómplice y un eje fundamental para el desarrollo de determinadas líneas de acción que planteamos, y además creemos que hemos de sumar en la visibilización de los propios artistas en la ciudad.

 

La siguiente capa sería la de las distintas comunidades (de ámbito educativo, social, artístico) con las que nos queremos relacionar en la ciudad y los distintos cómplices colaboradores con los que trabajamos para llegar hasta ellas. Este proyecto busca el desbordamiento, la expansión más allá del teatro, el alargarse y acariciar al que está al lado y seducir al que está lejos. Cada espacio colaborador y cada persona cómplice con este proyecto son esas bisagras que hacen posible que una puerta se abra y pueda suceder lo no antes imaginado.

Hemos podido trabajar mano a mano con escuelas de arte, facultades, bibliotecas, conservatorios, museos, centros cívicos, institutos, colegios…

 

En este gráfico podéis ver un mapa de la ciudad que da cuenta de la expansión de los primeros dos años de proyecto.

 

(* Anexo I - Gráfico espacios colaboradores 2014, 2015 y 2016)

 

Como última capa de afectación, la capa de la audiencia y la preocupación por conseguir ese espectador comprometido con el programa, personas que debemos cuidar y alimentar de forma integral. Una de las estrategias que nos parecieron importantes para abordar esta cuestión fue la de “humanizar” el teatro: por ejemplo visibilizando a cada artista a su llegada a la ciudad haciendo una video-invitación dirigida a nuestros espectadores, o activando esos espacios de coloquio post-función con el público y los integrantes de la compañía, sin olvidar todo el esfuerzo en comunicación que lanzamos con este propósito.

Quisiéramos apuntar algo que cabe dentro de esta estrategia de “humanización” del teatro que es el visibilizar al programador de nuestro teatro de forma cercana, ya que detectamos que muchas veces los programas se proponen y difunden desde la infraestructura y pareciese que no hay un autor detrás de esa selección de piezas. Desde el primer año del proyecto publicamos un video con Paulo Rodríguez contándonos el programa de la temporada con la intención por un lado de entender qué itinerario nos están proponiendo y por qué y, por el otro lado, para “ponerle cara” al autor de esta programación, alguien al que podremos reconocer en el patio de butacas.

De una forma resumida estas serían las capas de afectación del proyecto o, dicho de otra forma, nuestras voluntades de relación con las distintas piezas que forman parte del juego. Piezas que combinamos por medio de distintas líneas de acción que os contamos a continuación.

Las líneas de acción de este proyecto PE

 

La primera línea de acción es la de la visibilización, tanto del programa de funciones como de las actividades del proyecto. Llegamos a un teatro con una carencia clara de herramientas de comunicación y difusión por lo que año tras año hemos ido avanzando en esta vía para conseguir una mejor visibilización.

 

Hoy por hoy diseñamos y mantenemos una página web propia, nos ocupamos del facebook, hacemos campañas de mailing para cada uno de los artistas invitados, diseñamos los elementos gráficos específicos para cada actividad, grabamos, editamos y publicamos videos con cada artista y colaborador del proyecto y nos ocupamos de la relación con los medios de comunicación.

 

La segunda línea de acción es la de generar archivo, diálogo y pensamiento en torno a la danza, para lo que publicamos una serie de contenidos bajo el título Pre-textos, que pretenden contextualizar de una manera específica a cada uno de los artistas invitados, con el foco puesto en determinada clave de su obra.

 

Para estas publicaciones, que varían en formato (texto, conversaciones grabadas en audio, textos escritos en abierto), lanzamos una invitación a personas de diferente perfil de dentro y de fuera del territorio, intentando incluir la voz tanto del crítico o periodista especializado como de otro perfil con menos voz, por ejemplo otro artista que desde su mirada puede acercarnos a la obra de un invitado de una forma un poco más peculiar y que pone voz a quien muchas veces no la tiene desde ese lugar.

 

A día de hoy tenemos ya veintitrés Pre-textos publicados que podéis consultar en nuestra página web. A modo de gráfico resumen podéis ver la siguiente imagen un mapa de los colaboradores y cruces que hemos provocado en estos tres años.

 

(* Anexo II - Gráfico Pre-textos 2014, 2015 y 2016)
 

La última gran línea de acción es la de las acciones expandidas que bajo la premisa de “afectar desde el cuerpo” construye el grueso de nuestro proyecto. Toda una serie de prácticas de relación que construimos con los artistas invitados al programa, los espacios, las comunidades y las personas colaboradoras de la ciudad para acompañar cada una de las funciones del programa.
 

Con la filosofía clara de expansión tratamos de traspasar los muros del teatro para encontrar dentro de las claves del trabajo del artista invitado los posibles modos de vincularse con las diferentes comunidades locales, con el ánimo de potenciar otros modos de ver y entender todo lo que compone la obra del artista, lo que, a menudo, se queda fuera del espacio de exhibición.

 

En estos tres años de proyecto nos ha dado tiempo a formular numerosas acciones expandidas, desde llevar a un artista invitado a dar una clase a un conservatorio a programar una serie de conferencias de otro artista en varias facultades universitarias o acercar la mirada de un iluminador a una escuela de imagen y sonido, por poner un par de ejemplos. Siempre intentamos relacionar a ese artista invitado con la ciudad pero también, como decíamos antes, nos valemos de la comunidad artística local para reforzar el programa.

Nos gustaría añadir en este punto que las invitaciones a artistas locales las planteamos muchas veces con una segunda intención, la de provocar un cruce inesperado entre dos artistas que no han trabajado antes. Nos parece una buena oportunidad para generar conexiones improbables que agiten la normalidad de las prácticas artísticas e inspiren otros mundos posibles.
 

Si en el primer y segundo año del proyecto las acciones se plantearon en su mayoría de forma puntual en cada espacio, en este tercer año nos dimos cuenta de que necesitábamos incidir de una forma un poco más profunda con algunas comunidades potenciales de la ciudad. Una línea que nos ayuda a poder plantear contenidos más complejos que en las experiencias puntuales no podemos tocar. Así es que esta primavera abrimos la línea de prácticas en continuidad para lo que escogimos tres comunidades concretas de la ciudad: el alumnado de varias disciplinas de una escuela de arte, el segundo curso de un instituto de bachillerato artístico y un grupo de personas de la universidad senior. Con cada una de ellas planteamos un serie de acciones con un artista colaborador que acompaña a cada grupo bajo un tema propuesto.

 

Nos gustaría cerrar este capítulo con un apunte a la figura del cómplice, esa persona que hace de puente en cada uno de los espacios colaboradores y que resulta fundamental para poder llevar a cabo cada una de las actividades. Nos hemos encontrado personas que entienden perfectamente los mecanismos que accionan este proyecto dentro de los distintos espacios con los que nos relacionamos, personas con las que compartimos muchas voluntades y que refuerzan la idea que apuntábamos al principio de que sólo podemos hacerlo si lo hacemos juntas.

Cómo medimos el alcance

 

Si bien un proyecto como este no puede medirse si no es a largo plazo podemos analizar de forma cuantitativa varios aspectos que arrojan luz sobre la incidencia que un proyecto como este puede tener.

 

El número al que más cariño le tenemos es al de número de personas que se relacionan directamente con este proyecto a lo largo de un año, con cuántos individuos somos capaces de relacionarnos a corta distancia, tanto artistas con los que hablamos como participantes y colaboradores de las actividades.

 

Una relación de tú a tú para conseguir uno a uno a cada uno de los integrantes de la familia de espectadores comprometidos, personas a las que hemos de conocer por el nombre, a las que hemos de saludar en el patio de butacas.

(* Anexos III y IV - Gráficos Alcance 2014 y 2015)

Qué podemos preguntarnos cada uno de nosotros hoy?

 

En un contexto como el de este encuentro nosotras no dejamos de ser hoy aquí unas recién llegadas. Seguramente muchas de las cosas que hemos hablado os resuenan en vuestras cabezas, bien por conocidas, bien por practicadas o bien incluso por intentadas con cuotas de éxito relativas. Seguro que entre todos nosotros podemos detectar la figura del programador frustrado, que siente que después de intentar distintas estrategias de creación de público fallidas no acierta a encontrar vías que funcionen en su caso concreto y se encuentra a sí mismo en un callejón sin salida con la puerta del teatro medio abierta.

Somos conscientes que nosotras y este proyecto no podemos ofrecer ninguna píldora mágica que salve esta situación pero lo que sí podemos hacer es abrir una serie de cuestionamientos que nos hagan desviar la mirada hacia nuevos caminos por recorrer, posibilidades a intentar.
 

Preguntarnos entre todas hoy aquí cuánto del concepto de programación expandida podemos aplicar en cada uno de nuestros teatros y cómo podemos integrar y normalizar prácticas de desbordamiento que superen la superficialidad (en términos de estrategia de afectación) de muchos programas.

Preguntarnos también si un teatro en un 2016 ha de ocuparse sólo de abrir y cerrar el telón o si las competencias han de ampliarse para acoger un volumen de prácticas que no sólo sean las de exhibición. Del mismo modo que los centros de arte o bibliotecas se están preguntando qué hacer con el espacio vacío entre sus paredes y estanterías y cómo pueden definirse a sí mismos como organismos complejos que abordan distintas necesidades, quizás un teatro hoy ha de comportarse de forma más acorde a la realidad que le rodea y entenderse a sí mismo como un espacio mucho más plural.

 

Otra pregunta sería la de si estamos relacionándonos adecuadamente con la comunidad artística de nuestra ciudad y cuánto de coautoría podríamos impulsar en la construcción de proyectos de distinta índole. Desde nuestra posición no podemos dejar de intentar convenceros de esta inclusión. Os animamos a encontrar a vuestros cómplices, con los que el proyecto que necesitamos y que todavía no existe se podrá gestar.


Y ya por último recalcar esa idea de prueba-error, de afrontar una cuota de riesgo nueva en cada una de las problemáticas de nuestros teatros. Intentar nuevos caminos con los que pasar de la teoría a la acción para pasar después de la acción al análisis. Probemos nuevas vías hasta encontrar respuestas que nos hagan reformular constantemente nuestro proyecto. Sobretodo, que no nos pueda el cansancio.

Video Presentación

"Cómo atraer e visibilizar novos públicos"

Xornadas Formativas PLATEA 2016

programación expandida TRCDanza 2019  I  Teatro Rosalía de Castro  I  A Coruña 

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